Haciendo amigos que también tienen Trastorno Bipolar
Desde hace algún tiempo nos hemos hecho amigos de una persona mayor, de unos 53 años aproximadamente, (digo mayor porque tenemos una diferencia de edades de 23 años) y solemos quedar los domingos por la mañana para tomar un café, ir a algún museo o simplemente para caminar. No son todos los domingos, aunque si, como mínimo dos veces al mes. Lo conocimos en la Asociación de afectados por Trastorno Bipolar a la que solíamos ir, él está diagnosticado con Trastorno Bipolar Tipo I, está medicado, suele acudir con su psiquatra con regularidad y cuando lo considera necesario se ingresa voluntariamente en el hospital. Jose vive solo, es divorciado y tiene 2 hijos adoptivos de 15 y 19 años, ellos son hermanos biológicos, y a quienes suele ver más bien poco. Su mujer aunque vive en la misma ciudad, tampoco la frecuenta, pero tiene la suficiente confianza de llamarla si tiene algún apuro. Está divorciado desde hace poco más de 4 años. De las crisis más fuertes que ha tenido y que nos ha contado, es que ha estado deprimido y sin salir de casa durante 2 años, y en manías, ha permitido que 2 familias de inmigrantes vivan en su casa durante poco más de 3 meses, en diferentes ocasiones. Se ha hipotecado por comprar una bodega para crear una ONG, deuda que aún continúa pagando, y que dejó con las cuentas bancarias en ceros. Desde hace algún tiempo se ha hecho una curatela para evitar que le vuelva a pasar, vive con una cantidad suficiente para su manutención y el resto lo ahorra y paga la hipoteca. Es una persona que acepta y se responsabiliza de la enfermedad que tiene y conoce muy bien los alcances que puede llegar a tener en un descuido con esta enfermedad.
Ahora está pre-jubilado por una lesión en la espalda y el Trastorno Bipolar, cuando trabajaba tuvo durante mucho tiempo turnos rotativos, lo cual acrecentaba sus episodios y ha hecho que ahora sea difícil controlarlo fácil y rápidamente con medicación. Generalmente suele requerir que lo internen cuando comienza a tener sus pródromos. Toma mucha, mucha medicación, porque lo acompañan otros padecimientos como colesterol alto, diabetes, lumbalgia.
Sabemos que es difícil vivir solo, así que solemos telefonearnos de vez en cuando, por ejemplo pasamos Nochebuena cenando él, Nic y yo en casa, algo sencillo, pero suficiente para los 3. Con la familia de Nic y la mía a más de 10 mil km de distancia hemos aprendido a disfrutar más de los amigos que hemos hecho aquí. Con él hemos conocido más esta ciudad, hemos ido a muchos museos y lugares de interés que de otra manera no hubieramos conocido y con las historias que él nos puede contar.
Solemos compartir los gastos de los cafés, las comidas y es lo más equitativo posible, así nos evitamos cualquier problema. Recuerdo que también lo hemos ido a visitar varias veces cuando a estado internado, y somos comprensibles cuando a cualquiera de nosotros no le apetece salir o ir a ciertos sitios, incluso cuando ya hemos quedado. Nos cuidamos y entre más más se concen Nic y él, más notan los cambios en los estados de ánimo, lo cual es bueno como medida preventiva, el que alguien te de su apoyo y te diga lo que opina, te pare en seco o sólo confiese que te nota raro.

Hola chiquillos (en chileno es una expresión amorosa para “jóvenes”): No se imaginan el gusto que me da leerlos, sus comentarios son siempre interesantes y entretenidos, y se ve que ustedes han logrado algo muy importante en relación a esta enfermedad, que es aprender a vivir con ella en forma positiva y sin que se convierta en el único tema del día. Como su amigo también soy bipo “vieja” (aunque me cuesta aceptarlo), en tratamiento y tomando muchos medicamentos porque a esta edad como que uno se empieza a echar a perder. Tengo resistencia a la insulina (provocada por un medicamento para el TB), y ahora recién me diagnosticaron hipertensión arterial, aparte de la gastritis crónica … ¡por los medicamentos! . Al final de cuentas, tomo 4 pastillas en la mañana, una al almuerzo, y 4 más en la noche cuando estoy estable. La semana ante pasada me pusieron corticoides para hacerme un examen (porque soy muuuy alérgica) y me provocaron un tremendo subidón, pero ya estoy bien. Entremedio, me encerré solita en la casa, no contesté el teléfono para evitar hablarle por horas a cualquiera que me llamara y entregué mis tarjetas de crédito a mi marido. El, al igual que Adrián, es un gran cuidador.
Me alegra muchísimo saber que disfrutan de la amistad de una persona a pesar de la diferencia de edad, y por qué no decirlo, de generación. Si pueden, denle saludos a su amigo de mi parte desde este lado del planeta en que nos estamos asando de calor. Me sentí identificada con él. Si alguno de ustedes viene a Chile, no dejen de avisar, ¡serán muy bienvenidos!
hola nic y adrian yo le escribo por que yo tambien tengo TAB y me resulta muy difisil sobre llebarlo y mas las recaidas son las mas feas como aprendistes nic a sobrellevarla por que yo no se como y ya tengo 8 añosy ahorita estoy en una recaida depresiva les mando abrazos y grasias por este espasio
Gracias Aby, te envío un saludo y un abrazo, esperemos que salgas pronto de esta.
Hola mi nombre es Flor yo tambien tengo tab, para mi ha sido dificil porque son muchos cambios que a veces no entiendo pero tratato de sobrellevarlas me gustaria mensajear con ustedes ojala se pueda bye
Hola Flor, a ver si nic puede conectarse desde la cuenta de messenger que es matrimoniobipolar@hotmail.com, si quieres agregarla adelante.
Un saludo
Adrian