Depression is quiet por Colleen Butters

•septiembre 23, 2016 • Dejar un comentario

Donando Sangre, limpia de medicación

•septiembre 10, 2016 • 2 comentarios

Hoy Nic ha donado sangre después de muchos años desde su última vez, el motivo: la medicación. Alguna vez preguntamos si tomando el topiramato era posible y la respuesta fue un rotundo NO. Tanto por el topiramato como por el escitalopram. Yo soy un donante regular. Lo considero saludable y bueno para mi organismo, forzando a que se purifique, se adapte y se regenere. Al día de hoy no he tenido ningún incidente ni durante ni después de la donación. A Nic le hacía ilusión y como desde mediados de mayo dejó por completo la medicación, se me ocurrió que podíamos ir juntos, preguntar, dando toda la información disponible a la enfermera en la entrevista, tras el cuestionario de autoexclusión y que ella validara si era apta o no para ello.

Donando Sangre, limpia de medicación

Donando Sangre, limpia de medicación

Me cuenta que la enfermera dudó sobre la donación, no por que pudiera tener aún litio en sangre, que ya su cuerpo estaba a limpio, sino que argumentaba que es una afectación considerable al cuerpo y podría tener una recaída y/o deprimirse. La entrevista siguió para evaluar cómo se encontraba anímicamente o si se encontraba pasando por algún episodio. Al final le permitieron donar y todo ha ido bien hasta ahora.

Cada mes un regalo

•septiembre 4, 2016 • 2 comentarios

Un mes un regalo.
Una pareja con casi 8 años de matrimonio. Sin hijos. Es difícil no caer en la rutina, de que haya temporadas malas, eso pasa en todos las parejas. Con el tiempo cada vez se hace más difícil sorprender, hacer reír, volver a generar ese sentimiento de querer estar con tu pareja. Yo, afortunadamente, cada vez amo más a Nic, la conozco más, nos hemos acoplado tan bien, me gusta su forma de ser. Por mi trabajo conozco a mucho gente todos los días, pero siempre encuentro un defecto, su olor, sus dientes, su forma de hablar, su sonrisa, su cara, su manera de pensar, sus valores, que no encajan conmigo, que no podríamos soportarnos durante mucho tiempo.

Quizá se hayan perdido un poco ese sentimiento de mariposas en el estómago, pero se ha transformado en esperar una reacción, esa mirada de tu pareja que todos conocemos que te dice “TE AMO”, cuando haces algo bonito, algo por ella, un detalle. Esa mirada, es la que te hace recordar y tener presente, aunque hayan pasado 3000 noches en los que duermas junto a ella, que la amas. Que estás donde quieres estar con ella, con la vida que tienes. Que estás satisfecho en el plano familiar.
No recuerdo si fue escuchando algún podcast, que me vino a la mente la idea de “Cada mes un regalo”, darnos una sorpresa el uno al otro, con algo no superior a 20€, por poner una cifra. Lo importante no es el regalo en sí, sinceramente el acto, el hecho de pensar durante días que le podría dar a Nic. Se necesita escuchar, estar pendiente de estas pequeñas necesidades, de “esta frase me gusta”, creo que necesito un bolso o una cartera, etc. Y buscar algo, ir a la tienda y comprarlo, envolverlo, y sobre todo ver la cara de sorpresa y luego la mirada que me da. Es un sentimiento mágico, no escuchas nada a tu alrededor y el abrazo que viene después es diferente a otros. Es como ver cómo reaviva la llama del amor. Llevamos 2 meses, y hasta ahora bien. Ya tengo un par de ideas para el siguiente regalo, lo más difícil: mantener la sorpresa.

Cada mes, un regalo

Cada mes, un regalo

2 meses sin medicación

•septiembre 1, 2016 • 2 comentarios

Hasta hace pocos días me enteré de que Nic se dejó de tomar la medicación a primeros de junio, me lo confesó mientras tomábamos café. Mi reacción fue de sorpresa, pero sin enfadarme, sin reclamar, sin discutir. Me sorprendió porque no me había dado cuenta, no lo había notado ni en su humor, ni en las mañanas o en las noches que la solía ver tomarse la medicación. Mi contestación: Tu sabrás. Ha llegado el punto que ella conoce perfectamente las consecuencias de esos actos, de abandonar el tratamiento. Menos mal que su estado de ánimo se ha mantenido estable, la veo bien, con ánimos y motivada para hacer cosas.

  • Se apuntó a la piscina para los meses de Julio y Agosto y ha ido con cierta regularidad a nadar.
  • Ha salido más de casa.
  • No tiene demasiados cambios de humor, ni repentinos, ni durante este tiempo.
  • Parece que su memoria ha mejorado. Hace comentarios que comienzan con las palabras “Me acuerdo que…”
  • Dice que se siente más despejada mentalmente.
  • Se ha mantenido en el peso que tenía mientras tomaba la medicación.
  • Sigue teniendo muchas contracturas en los hombros.img_8658-1

La psiquiatra ha insistido que no lo debe hacer y que vuelva al tratamiento lo antes posible, pero claro está no puede obligarla. Se ha propuesto una fecha, el 16 de septiembre, para retomar el tratamiento, la psiquaitra le ha dado las dosis para que inicie, le ha mandado a hacer litemias para que en la próxima consulta (24 de octubre), pueda tener los resultados. Nic planea retomarlo en viernes, así tendrá el fin de semana para padecer en casa el inicio de los efectos secundarios, que será lo más duro de este proceso. Quiere estar preparada para el otoño, que suele ser una estación difícil en cuanto a mantener el estado de ánimo se refiere y claro en invierno, con las pocas horas de sol que puede tomar.

Este descanso le ha supuesto conocer que puede atribuir a los efectos secundarios del litio y que no, uno de ellos era el peso, pueso que sigue pesando lo mismo no lo puede atribuir a él, es una cuestion de hábitos, hacer ejercio regularmente, comer saludable y alejarse de comida y bebida chatarra. Las contracturas también es otro, que yo estaba segurísimo que era de la medicación y resulta que las sigue teniendo. Ha sido arriesgado, la psiquiatra está en contra, yo la apoyo, mientras yo la vea bien no me voy a preocupar de más, ni le voy a reprochar ni la voy a obligar a hacer algo que no quiere. Es su cuerpo, es su decisión. Ella conoce la enfermedad y sabe las consecuencias, si fueran otras las circunstancias probablemente habría ya intervenido, en este caso sólo permanezco como observador.

Una puntualización que hizo la psiquiatra es que esas interrupciones de toma con el litio si pueden llegar a causar que deje de ser eficaz, que en un futuro deje de hacerle efecto, algo que Nic ha tomado muy en cuenta, ahora conoce el riesgo y sabe a lo que se expone.

Vacío

•junio 15, 2016 • 15 comentarios

Vacío. Así me siento. Nada me motiva, nada me invita a salir de la cama. Ayer pensaba en solo no moverme, estar quieto, que nada pasara. No quería sentir mi cuerpo, ni pensar. Ponerme en un estado de vacío. Salgo de la cama por obligación, porque tengo que ir al baño, sacar a dar un paseo a las perras. No sé si tengo hambre, no recuerdo. Desayuno por costumbre, por rutina y así sigue mi día. Me arrepiento por no haber aprovechado la mañana ocupándome en algo. Pero cada vez que lo pienso me pregunto ¿para qué? No quiero salir, no quiero pensar. Todo lo que hago va de la mano de la rutina, y eso ayuda al menos para continuar la vida. Me cuesta mucho pensar en qué día de la semana vivo, si estamos a principio o a mitad de mes, no me importa la hora. 
Es fácil mirar la cara de la depresión, pero no es fácil encontrarla en el espejo. Mi mente se auto-consuela, aunque sea solo para dar el siguiente paso.

Quiero salir, pero no encuentro la manera, no veo que nada cambie con el paso de los días. 

Te veo RARA

•abril 29, 2016 • 11 comentarios

Define Raro. La RAE, lo define como Extraordinario, poco común o frecuente. Que se comporta de un modo inhabitual. Sin embargo esa definición se queda corta cuando le decimos a nuestra pareja que la “vemos rara” o que “está rara”. Hay que ahondar en la definición, en describir, o intentarlo, en todas esas pequeñas acciones, actitudes, respuestas que se salen de lo habitual. Probablemente nuestra pareja no lo note, no las entienda, y a ella le parezca que todo está normal, que la vida sigue y que es un día más.

En estos días a Nic la veo rara, ha bajado la dosis de Escitalopram de 20mg a 15mg, los días están raros, un compañero de trabajo me comentó que a él si le afectaba la astenia de primavera, incluso yo lo he llegado a sentir: apático, sin energía, sin motivación alguna. Lo que más me preocupa de Nic es que tiene la energía de salir a andar, por ejemplo, de lavar la vajilla, de pasear a las perras, de ir a trabajar. Pero no puedo saber que pasa por su cabeza, no hay retroalimentación. Hace unos días le escribí un correo diciéndoselo, ya que no puedo tener una conversación con ella, decidí escribírselo, se me hizo más fácil, que ella lo leyera, con calma a su manera, sin presión, sin tener que contestar, ni mirarme, sin presiones.

He aquí parte del correo.

Hola, estos días te veo rara. Intentaré describirlo: no ríes, tu humor es más negro, me parece que no te encuentras a gusto contigo misma; irascible, más sensible; como si estuvieras siempre pensando en algo más, dejas de ser transparente para mí en cuanto a saber que podrías estar pensando, por eso como que no tenemos conexión, como si estuviéramos en canales diferentes; hablo contigo y no sé que esperarme; no te veo con entusiasmo, tienes la misma cara todo el día, como con falta de expresividad; te veo pero no te encuentro. 

Te extraño.

La respuesta que obtuve:

Solo estoy cansada

Aunque pueda parecer poco, o nada, la intención es hacerle ver que está enfermando, que algo va mal. Que se de cuenta y que comience a hacer algo. Yo no puedo obligarla, pero puedo sacarla de ese bucle infinito de pensamientos internos que no la conducen a ningún otro sitio que a empeorar. Y ha funcionado, con una pequeña subida de dosis y las voces (sms y whatsapp)  de su madre y su mejor amiga la han reactivado. Hoy la he leído (whatsapp) mejor, no la he visto, ni hablado con ella. Nos veremos para comer, y sólo con la primera frase que diga, y su mirada, podré saber como está.

 

Medicación

•abril 1, 2016 • 6 comentarios

A día de hoy Nic toma 20mg de escitalopram, 800mg litio y de vez en cuando 5mg de valium. Le ha recetado Rivotril 0,5 en pastillas para ver si le pueden ayudar a dormir, o mejor dicho a descansar mejor. Aún tomando valium (5 mg) tenía muchas pesadillas. Al principio esos 5mg le hacían más efecto, ahora, y eso que no lo toma todos los días, el efecto ya no es el mismo. Le baja los niveles de ansiedad, pero no la deja KO como al principio.
Efectos secundario a destacar del Rivotril: Pérdida de memoria.

El día 29-Marzo ha tenido cita con la psiquiatra para mirar su análisis de sangre.

Litemia 0,75 (los valores deben estar entre 0,6 y 1,2)
Colesterol 140. La médico general le debe comenzar a dar alguna medicación para controlarlo.
De lo demás todo en los valores normales.

El litio le obliga a tomar mucha agua, le da muchísima sed al poco rato de tomarse la medicación, que generalmente se la toma por la noche.

Los efectos secundarios son distintos respecto al topamax y podría decir que la veo mucho mejor, todos los años que ha tomado el topiramato solía tener mareos, sabor a metálico y las temporadas eran un sube y baja, más un baja, no podía alcanzar la eutimia  que ha alcanzado ahora, que lo que para nosotros parecía que era estar bien, la estabilidad emocional no la tenía.

Los meses de febrero y marzo son difíciles para ella, el cambio de clima, la larga temporada de pocas horas de sol. Hay algo en estas fechas que afecta demasiado al estado de ánimo. Los dos años anteriores ha estado ingresada, el peor fue el 2014, cuando tuvo su más reciente intento de suicidio, el año pasado estuvo ingresada poco más de una semana, aunque menos grave.

En febrero comenzó a tomarse 5mg más de escitalopram en cuanto vimos que comenzaba presentar los síntomas. Con autorización de su psiquiatra, que nos da un tanto de libertad, dado que las citas suelen ser trimestrales, para modificar la dosis, luego claro le informamos y ella da el visto bueno.

Vale muchísimo encontrar una psiquiatra con la que tengas esa confianza, y sobre todo que ella la tenga con el paciente. Suelo yo acompanar a Nic a la mayoría de las citas, sirve porque soy un punto de vista distinto al que da Nic. Hay ocasiones en las que Nic me pide que salga de la consulta para poder contarle a la doctora cosas que delante de mí no se atreve, y lo veo perfectamente  mente normal. Hay cosas que prefiero no enterarme, y que no tengo por qué saber, pero el hecho de que se las cuente a la psiquiatra me tranquiliza.